Curaduría: Charles Moore
20 de junio – 26 de julio, 2025
15 rue Beautreillis, 4° arrondissement, París
Nicolás Guzmán inaugura exposición individual en París este 20 de junio, “Das Schloss (El Castillo)” es una muestra que cuenta con la curaduría de Charles Moore.
Presentada en Gallerie 15 Beautrillies, esta exposición abre un nuevo capítulo para un creador cuya práctica abarca pintura, performance, cine y filosofía. Inmediatamente después de su debut parisino, Guzmán participará en One Masters en Mónaco, consolidando así su creciente proyección internacional.
Pero para entender la profundidad y resonancia de su obra y lo que hace tan significativa a Das Schloss es necesario regresar a sus orígenes.
Dentro del universo expansivo de Nicolás Guzmán
A principios de este año, durante la Art Week en la Ciudad de México, visité el Salón ACME antes de su apertura al público. Ya cansada tras recorrer múltiples ferias, mi experiencia cambió por completo al entrar en la sección de Veracruz, curada por Rafael Toriz. Allí me encontré con una obra monumental de Guzmán: un lienzo de 400 × 290 cm vibrante de color, acompañado por una pieza sonora ambiental creada específicamente para el espacio. Rítmica, visceral y profundamente conmovedora.

Días después, visité su estudio en la Colonia Roma. Lejos de ser un simple taller, el espacio se sentía como un universo: un lugar donde la pintura, el sonido, el cine y la filosofía conviven e interactúan constantemente.
“La mayor parte de lo que hago es una forma de investigación sobre las formas mismas del arte”, me explicó Nicolás.
“Por eso ahora me atrae el cine. Es donde puedo reunir todo lo que sé.”
Y lo que sabe, abarca mucho. Su práctica atraviesa la música, el teatro, la curaduría, la performance y la teoría cultural. Para él, ser artista es habitar múltiples sistemas, no limitarse a dominar uno solo.
“El arte contemporáneo no se trata de una sola manera de ser. Es rizomático, como las raíces del pasto. Así trabajo yo.”
Un tributo a Veracruz como plataforma universal
La obra presentada en Salón ACME fue un homenaje a Veracruz, su lugar de origen. Nicolás la describió como una “máquina de formas suspendidas” flotando sobre un campo cromático onírico e intenso.
“Se inspiró en el taller de color y pintura de Salvador Cruzado”, recuerda Guzmán.
“Su uso del color fue determinante en mi formación en la Facultad de Artes Plásticas de la Universidad Veracruzana.”
Esa conexión entre lugar, memoria e intensidad visual sigue presente en Das Schloss, una muestra que reafirma su narrativa personal incluso cuando se adentra en temáticas universales.

Un trayecto con eco global
La trayectoria de Guzmán ha sido reconocida tanto en México como en el extranjero:
- En Ciudad de México: exposiciones en el Museo Tamayo, el Museo de Arte Carrillo Gil y participaciones en ferias como Zona Maco y Material Art Fair.
- En Estados Unidos: exhibiciones en Maximilian Contemporary (San Francisco) y en diversas muestras en Nueva York.
- En Europa: participación en exposiciones colectivas en Londres, Madrid y Portugal, ahora culminando en su primera muestra individual en París.
Esta diversidad de plataformas confirma su capacidad para resonar en múltiples contextos sin perder su identidad arraigada.
París como punto de partida
Das Schloss marca un momento clave, sin duda. Pero para Nicolás, es apenas una base sobre la cual su viaje continúa. Su próxima aparición en One Masters en Mónaco es el siguiente paso en una expansión constante, siempre fiel a su narrativa personal pero orientada hacia horizontes cada vez más amplios.
Si estás en París este mes…
No te pierdas Das Schloss en la Galerie du Nouveau Monde. Y si estás en la Ciudad de México, agenda una visita a su estudio a través de The Mexico City Edit y sumérgete en un arte contemporáneo sin artificios: intelectual, inmersivo y profundamente vivo.
Sobre Nicolás Guzmán
Nacido en 1983 en Xalapa, Veracruz, Nicolás Guzmán es un artista multidisciplinario cuya obra disuelve los límites entre forma, espacio y narrativa. Informado por la memoria personal, su formación académica y una diversidad de influencias desde el minimalismo y el Expresionismo Abstracto hasta el muralismo mexicano, su práctica artística explora el arte como ritual, contemplación y expansión espiritual. Ya sea a través de la pintura o el cine, Guzmán nos invita a experimentar actos creativos espontáneos, profundos y en constante evolución.






